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Edición y publicación / Edición

Cómo conseguir sumergirse en el mundo editorial y publicar un libro es, lógicamente, una de las mayores inquietudes y preocupaciones que aguarda todo escritor novel.

No es fácil hacerse un hueco como escritor, ni lo es que una editorial arriesgue por un autor desconocido, oculto todavía entre las sombras y la soledad de su escritorio, pero tampoco es algo utópico e inalcanzable. Con tenacidad y constancia, con empeño y firmeza y sin dejar de perseverar es posible encontrar la oportunidad que se andaba buscando. Puede que nos cierren mil puertas en el camino, pero si no seguimos llamando, o si llamamos solamente a las puertas inadecuadas, jamás lograremos entrar.

He terminado de escribir mi libro. ¿Y ahora qué?

Si queremos publicar un libro, lo primero que debemos hacer es patentar la versión definitiva de nuestro manuscrito en el Registro de la Propiedad Intelectual para hacernos legalmente con los derechos de autor correspondientes. En este artículo explico cómo hacer este trámite. Luego, hay que salir a buscar una editorial o un agente literario. Aquí hablaré de cómo contactar directamente con una editorial. Si se prefiere que sea una agencia literaria quien contacte con la editorial, habrá que buscar la representación de un agente literario. En este artículo explico cómo hacerlo.

Para facilitar esta labor, es recomendable hacerse antes un listado de aquellas editoriales en las que, por la especialización de sus publicaciones, mejor podría encajar nuestra obra. Existen muchas editoriales orientadas a un público determinado y destinadas a satisfacer un mercado muy concreto. Así, por ejemplo, editoriales especializadas en fantasía y ciencia ficción o en literatura infantil y juvenil. Las ramas son tantas y tan variadas que podemos escoger la que mejor se ajuste a la temática de nuestra obra.

Lógicamente, también hay que contar con las editoriales convencionales que publican todo tipo de materias, pero para ello es mejor que antes nos hayamos cerciorado, visitando su catálogo virtual, de que entre ellas se encuentra también la materia o temática que toca nuestra obra y de que son bastantes los títulos que la editorial tiene publicados de este género. Y es que, evidentemente, nuestras probabilidades de éxito serán mayores cuanto más nos acerquemos a los requisitos y a las preferencias de mercado que muestre la empresa editora.

Pulsa aquí para conocer las editoriales existentes en España.

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En cualquier caso, es importante saber que buscar el sello editorial para nuestra obra no es fácil y requiere tiempo y dedicación. Muchos autores, sobre todo los noveles, se ven apremiados por una especie de urgencia y ansias de ver su obra publicada ya. Después del tiempo invertido en escribirla, tal urgencia es comprensible. Sin embargo, a menudo hace que envíen el manuscrito a todas las editoriales, sin haber entrado a valorar cómo se puede acoger a ellas y sin saber, además, que no hay que mandar el manuscrito en un primer contacto con las empresas editoras. ¿Por qué? Simplemente porque si les enviamos directamente nuestro manuscrito, lo más probable es que ni se lo lean,  que sea tirado de inmediato a la papelera o que se quede en la carpeta de asuntos pendientes por siempre jamás. Y es que las empresas del sector andan tan desbordadas de trabajo que les es imposible asumir la lectura de todo lo que les llega. Prefieren empezar leyendo la propuesta editorial sobre una obra (explico qué es a continuación) que la obra misma, porque a través de la trama planteada ya pueden valorar si les resulta o no interesante y, por tanto, ya pueden descartar o no su publicación, ahorrándose con ello mucho trabajo.

De hecho, su exigencia en este sentido es tanta que incluso existen algunas editoriales que directamente no aceptan manuscritos no solicitados o que no les lleguen de la mano de un agente literario. Así pues, insisto: al elegir las editoriales debemos informarnos bien sobre sus características y preferencias. Si no, estaremos desperdiciando nuestros esfuerzos y dirigiéndolos hacia una dirección equivocada, además de malgastando oportunidades. Y el rechazo en esos casos suele ser demoledor. 

Hecho el listado de editoriales, es hora de tomar contacto con ellas. Para  ello,  y siguiendo con lo que comentaba, lo más indicado es mandarles un correo electrónico con una carta de presentación y una propuesta de publicación.

Características del correo

Teniendo en cuenta que nos encontramos en la era de la tecnología, contactar con las editoriales a través de correo electrónico es muchísimo mejor que hacerlo a través de correo/servicio postal, además de más rápido y menos costoso. Nuestro correo debe ir destinado a un solo receptor, es decir, debe ser un correo personalizado para una editorial en concreto —con los campos CC y CCO vacíos —. Si se quiere mandar el mismo mensaje a otra editorial, hay que hacerlo siempre mediante un nuevo envío.

Por otro lado, resulta conveniente que en el campo Asunto escribamos "Propuesta de publicación" y que, ya en el mensaje en sí, empecemos nuestro texto con una salutación del tipo "Estimados señores de (nombre de la editorial)" .

Los archivos adjuntos deben estar, preferiblemente, en formato PDF. También es admisible el formato doc.

>>La carta de presentación

La carta de presentación no debe ocupar más de una página —unas 250 palabras, tamaño de la fuente de 10 o 12 e interlineado de 1,5 o 2 —, y debe ser introductoria de nosotros mismos, explicando brevemente quiénes somos y ofreciendo cualquier dato de nuestra personalidad o de nuestra trayectoria académica y laboral que sea relevante para la optimización del propio perfil como escritor (cualidades como espíritu critico o  capacidad de análisis y de observación, estudios lingüísticos o literarios cursados, premios literarios recibidos, participaciones en revistas y periódicos, blogs o webs de temática literaria que gocen de éxito, libros editados si los tenemos...).

>>La propuesta de publicación

La propuesta de publicación debe consistir en:

-un resumen de la trama completa de la obra, incluyendo, por supuesto,  su desenlace.

-un índice desarrollado de la obra, que dedique unas 10 líneas a la descripción del contenido de cada capítulo.

-datos concretos sobre la extensión de la obra.

-un análisis del público al que la obra va dirigida —edad, sexo, nivel adquisitivo, ideología, objetivos, ambiciones, aficiones...— y una exposición de las razones por las que supuestamente dicha obra va a resultarle atractiva.

-una autoevaluación acerca de cómo se posiciona nuestra obra respecto a la competencia y de cuáles son sus puntos fuertes y cuáles sus puntos débiles en comparación con otras obras ya publicadas de la misma temática. En este sentido, hay que estar al corriente de las novedades literarias y de los libros que gozan de más ventas y de mayor prestigio, sobre todo de los que se asemejan por temática, enfoque y tratamiento a nuestra obra.

-una descripción de las propias aptitudes para la escritura. Opcionalmente, se puede adjuntar un capítulo de no más de 15 páginas que se considere representativo de las cualidades de nuestra prosa y de nuestro estilo literario o de redacción.

También resulta conveniente ofrecerse para, si la propuesta fuera de su interés, mandarles luego el texto completo, y facilitarles así nuestros datos de contacto y el horario en el que tenemos plena disponibilidad para recibir llamadas.

Es importantísimo que tanto la carta de presentación como la propuesta de publicación estén bien redactadas y sin faltas ortográficas ni gramaticales y que, además, la información que ofrezcan se desarrolle de forma ordenada, coherente y a poder ser convincente. Esto dará una buena imagen de nosotros al editor, que percibirá que se encuentra ante alguien con buenas habilidades comunicativas y que, por tanto, existe la posibilidad de que sea un buen escritor. Por el contrario, nada bueno dirá de sí mismo un autor que ya haya tenido problemas a la hora de escribir una simple carta de presentación y una propuesta de publicación. Con toda seguridad, el editor decidirá que no vale ni la pena empezar a leerse su obra.

Resulta importante saber que algunas editoriales disponen de un cuestionario de presentación y propuesta estandarizado y que es posible que, después de recibir nuestra propuesta de publicación, nos manden dicho cuestionario para que lo rellenemos.  El siguiente es un ejemplo de cuestionario de este tipo:

>Cuestionario de presentación y de propuesta de publicación<

Acerca de la propuesta de la obra

-Indique el título de la obra y el subtítulo si lo tiene.

-Especifique el género de la obra.

-Especifique el número de  secciones, partes o capítulos en que se divide la obra.

-Sintetice en unas pocas oraciones la idea central de la obra.

-Enumere los valores y beneficios que la obra aportará al lector, explique de qué manera lo hará y elabore una lista con las principales características de la obra.

Acerca del autor

-Indique su nombre completo y el lugar y fecha de su nacimiento.

-Desarrolle brevemente su biografía, incidiendo particularmente en aquellos elementos que considere que lo cualifican como escritor.

-Mencione, en el caso que así sea, sus obras anteriormente publicadas, y cite para cada una de ellas el nombre de la editorial, la fecha de publicación y el número de ejemplares que vendió.

-Describa de qué manera cree que puede colaborar con la editorial en la tarea de promocionar su obra.

Acerca del manuscrito

-Indique si el manuscrito está o no terminado. En caso de que no lo esté, especifique qué porcentaje del mismo está escrito.

-Indique el número de páginas totales del manuscrito, o si no está terminado haga sobre ello una estimación aproximada.

-Indique el número de palabras totales del manuscrito, o si no está terminado haga sobre ello una estimación aproximada.

-Esquematice la estructura de su manuscrito, identificando sus partes y capítulos con sus correspondientes títulos y describiendo brevemente el contenido de cada uno de ellos en un par de líneas.

Acerca del valor comercial de la obra

-Señale las características básicas del público destinatario de la obra (sexo, edad, nivel adquisitivo, clase social...)

-Señale las inquietudes y las características psicológicas del público destinatario de la obra (deseos, inquietudes, fracasos, aficiones, personalidad...)

-Señale, si las hay, las organizaciones que están o pueden estar interesadas en comprar su obra.

-Identifique otra obra que, por temática u otros motivos, considere competidora de la suya y justifique en qué se diferencian y por qué debería conferirse mayor valor a la que usted ha escrito.

Una vez mandado a las editoriales el correo con nuestra carta de presentación y nuestra propuesta de publicación hay que esperar a recibir su respuesta. Si hemos seguido correctamente las instrucciones que he descrito, no deberían tardar demasiado en dárnosla; a lo sumo, un mes. Si pasado este período no nos han dicho nada, lo mejor será volverles a enviar el mismo correo.

Cuando finalmente llegue su respuesta, pueden pasar dos cosas: que no estén interesados en leer nuestro trabajo, o que sí lo estén.

En el caso de que no lo estén, no hay que desanimarse. Existen otras vías por las que podemos optar y que trataré en otro artículo, o bien, sencillamente, seguir depurando nuestra obra y seguir probando con otras editoriales. No hay que olvidar que una negativa no significa el fin de una carrera literaria, y que tras muchas desestimaciones puede llegar el feliz momento en que acepten publicarnos la obra. Como ejemplo de ello el caso de la británica J. K. Rowling, autora de Harry Potter y que estuvo a punto de rendirse en la labor de encontrar a un editor después de que su manuscrito hubiera recibido ya innumerables rechazos. Quizás te interesee leer El rechazo editorial.

Ya en el caso de que sí estén interesados en leer nuestra obra, deberemos enviar el ejemplar completo a la persona que nos hayan indicado en su correo. En este artículo puedes descargarte una plantilla de Word con el formato adecuado para enviar tu manuscrito.  Además, y a poder ser, deberemos acompañar el manuscrito de una pequeña carta de agradecimiento, breve, discreta y sin ningún tipo de elogio que pudiera ser considerado "peloteo".

No debemos olvidar que nuestro manuscrito será evaluado por la figura del lector o asesor literario y que la lectura que se haga de él será determinante para la decisión de publicarlo o no. Por tanto, es indispensable que lo presentemos de la forma más pulida y perfecta posible y, por ello, es altamente recomendable, por no decir obligatorio, que haya pasado antes por la revisión de un corrector de estilo —quizás te interese leer La importancia de la corrección de estilo. Luego, si finalmente la editorial accediera a publicárnoslo, dispondría para él un equipo de correctores por si todavía se hubiera escapado algún error o incongruencia, pero se trataría de una corrección secundaria partida de la idea de que la base presentada ya es sólida por sí misma.

Una vez enviado el manuscrito, tocará esperar de nuevo una respuesta, que puede tardar en llegarnos, en este caso, entre tres meses y un año —en función de la carga de trabajo que tenga la editorial— y que, nuevamente, puede ser negativa o positiva.  Si la respuesta es positiva, será definitivo: podremos firmar el contrato de edición y podremos publicar nuestro libro.

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